Boca se recuperó y dejó atrás el mal momento

Boca y Carlos Bianchi necesitaban una tarde noche como la que tuvo frente a Godoy Cruz en la Bombonera. Con una victoria clara, tranquila. Con goleada. Con esa sensación de partido ganado cuando aún la aguja del reloj está distante de marcar los 90 minutos. Con el 3-0 con los goles de Juan Román Riquelme de penal y el doblete de Emmanuel Gigliotti –su segundo, también de penal-, el local dejó atrás una racha de cuatro juegos sin ganar, con la derrota en el Superclásico incluída.

El regreso de Riquelme fue la mejor noticia para Boca y merced de una pincelada del enganche abrió el marcador antes de los 10 minutos. Una hermosa asistencia al Burrito Martínez derivó en el penal que el arquero Carranza le cometió al ex Vélez. Desde lso 11 metros, Román no dudó y ajustó su disparo rasante contra el poste izquierdo para que el público vuelva a gritar un gol suyo como el pasado domingo lo hizo con aquella joya de tiro libre ante River.

Tras el gol, con Castellani como abanderado y la movilidad de Aquino, la pelota, por unos 20 minutos, fue manejada por el equipo mendocino. Pero toda la prolijidad en el traslado no se traducía necesariamente en profundidad. Del lado de Boca, que la recuperó después de los 25, para variar, Riquelme era lo más claro, aunque le costaba conectar juego con Martínez y Gigliotti.

Sí fue profundo Godoy Cruz sobre los 40, cuando de una buena jugada colectiva sobre la izquierda, la pelota, entrando al área, le llegó a Ceballos, cuyo remate exigió a Orion, que la retuvo en dos tiempos. La última de los primeros 45 fue de los de Bianchi. De un rebote tras un tiro de esquina de Riquelme, devino un derechazo de Insúa que despejó el arquero Carranza.

La segunda etapa, como la primera, comenzó de la mejor manera para Boca. A los 2 minutos, ya ganaba 2 a 0 por una contra que definió Gigliotti. El local salió rápido del fondo luego de hacerse de la pelota. La llevó el Burrito Martínez que en mitad de cancha, con un buen pase entre líneas, dejó al goleador cara a cara con Carranza. El arquero se jugó muy rápido sobre su palo izquierdo y le liberó a Gigliotti el camino al gol. El ex Colón, All Boys, Novara y San Lorenzo pudo liquidarlo, pero la asistencia de Riquelme fue algo corta y al entrar al área definió por arriba del arco visitante. Como hace tiempo no le sucedía, Boca no sufría en la Bombonera.

Con Riquelme como conductor, cada vez había más espacio para contraatacar y a los 27, justo antes de que Bianchi lo sacara para poner a Ledesma, Martínez dilapidó la chance de poner el 3 a 0. Pero la goleada se consumó luego de otra contra, en la que Carranza derribó en el área a Colazo cuando lo gambeteaba. El arquero vio la segunda amarilla y se fue expulsado y Gigliotti, sin dudar ante el debutante Moyano, puso la pelota contra el poste izquierdo para estampar el 3 a 0 final.

El pitazo final de Diego Ceballos implicó un nuevo estallido de la Bombonera. Ese que, evidentemente, necesitaba. Una vez más, la gente ovacionó a Riquelme cuando fue reemplazado, como reclamando por su renovación. La alegría y el aire fresco de Boca fue la contratara de los jugadores de Godoy Cruz, que ahora comparten uno de las escalones de la zona de descenso junto a All Boys.

Fuente: Clarín