La provincia de Buenos Aires, con mayor aumento poblacional

La provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país, se ubica entre las 9 provincias cuya población más ha aumentado en los últimos nueve años, con una tasa de crecimiento anual en ese período de 13,7 por cada mil habitantes. Esa década transcurrida es el tiempo que pasó entre los dos últimos censos realizados.

En cantidad de habitantes le sigue Córdoba. Buenos Aires la supera en 5,2 puntos en la tasa de crecimiento poblacional durante los nueve años estudiados. Y casi duplica el indicador de Santa Fe, la tercera provincia más poblada, cuya tasa de crecimiento intercensal fue de 7 por mil habitantes.

En el censo del año 2010, el último realizado y por lo tanto el estudio en el que se basan todos los datos poblacionales actuales del país, Buenos Aires arrojó una población de 15.625.803 habitantes. Sumó así un total de 1.797.881 personas a las que había registrado el Censo del año 2001. La población se incrementó, pues, en un 13% en ese período de nueve años.

Uno de los datos significativos es que se revirtió una tendencia iniciada en la década de 1970-80 –reflejada en el Censo que realizó la última dictadura- que mostraba que, a pesar de mantener una variación positiva, el porcentaje de variación era cada vez menor.

Por arriba de Buenos Aires, en ese lote de 9 provincias con mayor tasa anual media de variación de la población, los ocho distritos que mostraron mayor crecimiento de habitantes en la última década fueron: Santa Cruz, Tierra del Fuego, Chubut, San Luis, Neuquén, Río Negro, La Rioja y Misiones.

Los datos fueron divulgados la semana pasada por el ministerio de Economía de la Provincia, en base a información del INDEC. Son parte de un informe que presenta los resultados correspondientes al análisis del crecimiento poblacional de la Provincia en el período 1947 –2010, en base a las cifras de todos los censos nacionales de población confeccionados en esos 63 años.

La tasa anual media de crecimiento es útil para reflejar los cambios en el ritmo de ese aumento poblacional, independientemente de la duración de los períodos intercensales. Argentina como país y Buenos Aires en particular, presentaron tasas positivas pero ritmos cada vez más lentos hasta el año 2001.

Sin embargo, en la casi década que separa los dos últimos censos (2001 – 2010), el ritmo de crecimiento de la población de la Provincia y del país volvieron a acelerarse. En ese contexto, el trabajo destaca que Buenos Aires presentó, entre 1947 y 1991, tasas de incremento intercensal superiores a las nacionales. En 1991 ambas tasas convergen durante una década a valores cercanos al 14 por mil y en el Censo del 2001 se evidencia una caída de la provincial por debajo del guarismo nacional. Lo dicho: en 2010, ambas vuelven a acelerarse, pero retomando la población provincial tasas anuales medias de crecimientos más elevadas.

El ritmo de crecimiento de la cantidad de habitantes en la Provincia ha incidido muy marcadamente en la foto nacional. Según el trabajo oficial, la participación relativa de la población provincial en la del total del país se ha incrementado desde 1947 y se mantiene en valor prácticamente estables desde hace 40 años.

Para ponerlo en números: en el año 1947 algo más de uno de cada cuatro argentinos fue censado en la provincia de Buenos Aires; en 1970 la relación se ubica en algo más de uno por cada tres argentinos. Y ahí parece consolidarse porque en el período que va entre los años 1947 –plena posguerra- y 1980 la participación provincial en el total poblacional nacional creció hasta alcanzar casi el 38% y, con leves fluctuaciones, siguió en esos guarismos hasta el Censo de 2010.

Si miramos los extremos de esa línea de tiempo, el crecimiento poblacional es rotundo: en 1947 había 4.272.337 habitantes en la Provincia y en 2010 más de 15,5 millones. Son más de 11 millones de personas. Esas últimas cifras oficiales dicen que Buenos Aires contribuyó con el 46,6 % del crecimiento poblacional total de la Argentina.

Explicar la metodología de estudio de este tipo de trabajo es extremadamente complicado pero, a riesgo de caer en una brutal simplificación y citando la explicación oficial, puede decirse que en un período determinado y en una jurisdicción puntual (sea nacional, municipal o provincial), “el crecimiento de la población es el resultado de la variación de los tres componentes demográficos: nacimientos, defunciones y migraciones. A una población se ingresa por nacimiento o por inmigración, en tanto las salidas son las defunciones y la emigración”.

Así las cosas, el crecimiento de la población se debe a la diferencia entre nacimientos y defunciones, lo que se denomina crecimiento vegetativo o natural, y la diferencia entre las inmigraciones y las emigraciones, que se denomina saldo migratorio. El trabajo difundido detalla muy bien que ambos componentes difieren en su naturaleza y sus tendencias: “Así, mientras que el crecimiento natural es más regular y sus tendencias más estables, el crecimiento migratorio está ligado a fenómenos de distinta índole (políticos, económicos, socio-ambientales, etc) que le confieren una particular configuración”.

El trabajo de varias páginas difundido por Economía, detalla los llamados “componentes del crecimiento poblacional”. Y destaca ciertos datos interesantes, como que en los primeros años estudiados, o sea desde 1947, la migración jugó un rol muy importante en la consolidación del volumen poblacional bonaerense. Desde los años 70, el aumento de habitantes parecería más ligado al crecimiento natural e incluso podía haberse registrado una emigración neta de bonaerenses en la década del 90. Esto es: la Provincia “expulsó” habitantes, que volverían en la década siguiente cuando se registró un aumento en los números de las migraciones.

Fuente: Notibonaerense.