Tragedia en Corea del Sur: el barco terminó de hundirse

Los familiares de los 270 desaparecidos del naufragio del buque surcoreano Sewol protagonizaron este sábado escenas de angustia y desconsuelo tras observar cómo se sumergía bajo las aguas el último fragmento del casco que quedaba visible.

Las autoridades han comenzado a solicitar a los parientes que se sometan a la extracción de muestras de ADN, informó la cadena Arirang TV, para identificar a los fallecidos.

La petición ha sentado mal entre algunos de los familiares, que se han negado al considerar que no es de utilidad para salvar a sus seres queridos.

Casi todos ellos aún mantienen esperanzas y, frente a las cámaras de televisión, piden mayores esfuerzos en el rescate al considerar que quizá sus hijos, hermanos o nietos todavía están respirando en una fortuita bolsa de aire formada dentro de la nave.

Varios monjes budistas, por su parte, se han congregado para orar por los desaparecidos en el puerto de Jindo, donde está la base de los servicios de rescate.

Mientras, al menos cuatro grúas esperan en los alrededores para recuperar el Sewol con la ayuda de un dique flotante, aunque todavía no han entrado en acción por el miedo a que un movimiento brusco en la nave acabe con las vidas de posibles supervivientes que se hallaran dentro.

El naufragio del miércoles deja de momento 270 desaparecidos, 32 muertos y 174 personas puestas a salvo, según los últimos datos oficiales de este sábado, después de que el Gobierno corrigiera nuevamente a la baja el número de rescatados tras ofrecer cifras erróneas durante los tres primeros días.

Fuente: EFE