“Sería un sueño ganarle a River y que pueda marcar”

Por el oficio con que se mueve dentro de la cancha y también por su recorrido en el fútbol, José Adolfo Valencia parece que tuviera algunos años más de los 22 que enseña su pasaporte. Es sensación en Olimpo, donde con seis goles ayudó a que el club se encaminara hacia la permanencia, pero su currículum indica que vistió las camisetas de Independiente Santa Fe, un grande de su país, y de la selección de Colombia, en el Mundial Sub 20 que se disputó en su país en 2011; además, participó en la Major League Soccer con Portland Timbers, donde jugó poco a causa de una lesión en un cartílago de la rodilla izquierda. “Con mi padre nos parecemos, principalmente, por la potencia, la velocidad y la explosión. Eso viene en los genes”, se describe el hijo de “El Tren” Valencia, aquel delantero que participó en el histórico 5-0 de Colombia sobre la Argentina en el Monumental por las eliminatorias para la Copa del Mundo de los Estados Unidos. El heredero quiere escribir su propia página en el fútbol.

-¿Cómo se dio tu llegada a Olimpo?

-En mayo del año pasado llegué a un acuerdo con mi representante de que había que salir de los Estados Unidos, donde no estaba jugando. Y Walter Perazzo, que me había visto en el Mundial Sub 20, hizo las gestiones para traerme. A mitad de 2013 ya me querían en Bahía Blanca, pero prefería irme en buenos términos de la Major League Soccer, ya que ahí me dieron la posibilidad de recuperarme de una lesión muy complicada.

-¿Y cómo resultó la adaptación a Bahía Blanca?

-La verdad es que soy muy de mi casa y casi no tengo el contacto diario con la gente, pero sentí mucho el cariño en la cancha y también en las redes sociales, por los mensajes que me dejan allí. Eso me reconforta, ratifica el buen trabajo que uno está haciendo.

-Por estos días se habla mucho del pobre nivel del fútbol argentino. ¿Cuál es tu sensación?

-Quizás a la gente no le gusta porque no hay muchos goles, pero el fútbol argentino es muy exigente, uno de los más duros del mundo. Nadie quiere regalar nada y cada equipo tiene un objetivo por el cual pelear.

-¿Y dentro de la cancha sentís ese rigor?

-Sí. De hecho, en el partido con Quilmes, Garnier no paraba de seguirme y de hablarme, a lo que yo le respondía: ¡Dios mío, pará ya, hermano! Y él me respondía “bancátela y jugá”. Obviamente, cuando terminó el partido nos dimos un abrazo y todo quedó en la cancha.

-Con esta experiencia que estás adquiriendo en la Argentina, ¿tu próximo objetivo sería jugar en Europa?

-La Argentina es un gran trampolín, porque uno aprende muchas cosas aquí, donde se juega un fútbol muy fuerte, sucio y complicado. Es bueno este aprendizaje, porque cuando me toque estar en otra liga ya sabré cómo manejarme y tomar mejores decisiones dentro y fuera de la cancha.

-Promediando el torneo Inicial Olimpo corría muy desde atrás en los promedios. ¿Cuál fue el cambio?

-Yo creo que cuando en el fútbol argentino logras una buena racha podes hacer una diferencia. Y para Olimpo fueron fundamentales esos últimos cuatro partidos del torneo pasado, en los que se lograron los 12 puntos que lo colocaron en una muy buena posición y permitieron salir de los puestos de descenso. El estado anímico mejoró y eso sirvió para la continuidad del trabajo del equipo.

-¿Creen que ya están salvados o se sufrirá hasta el final?

-Pienso que esa seguidilla de empates y victorias nos hizo bien para quitarnos presión, pero no tenemos que perder de vista el objetivo, que es salvar la categoría. El fútbol argentino te da prestigio, pero también tristezas, si te descuidas. Tenemos que aprovechar y disfrutar de este buen momento que estamos pasando, pero con la cabeza bien orientada y con los pies sobre la tierra.

-¿Cómo estás viviendo este presente, en el que estás convirtiendo goles y se habla tanto de vos?

-Estoy muy contento, porque uno siempre quiere marcar goles y que le vaya muy bien. Si bien no se ha conseguido el objetivo aún, lo cierto es que estamos muy cerca y hay que seguir de esta manera.

-Un momento ideal para jugar con River, el puntero del campeonato…

-Sí, River viene muy bien y es un equipo que está muy concentrado y sabe a lo que juega: todos atacan, todos defienden. Es muy lindo jugar contra un equipo grande, por eso vamos a tratar de hacer las cosas bien.

-¿El empate sería un buen resultado?

-Todo lo que sea sumar, a Olimpo le sirve mucho. Hay que ser inteligentes y plantear un buen partido, porque River va a venir a hacer respetar su liderazgo y va a salir a ganarnos. Por supuesto que sería un sueño ganar y que pueda marcar.

-¿Qué opinas del momento que están pasando tus compatriotas de River?

-El caso de Teo [Gutiérrez] me da mucho orgullo: es un jugador de selección que siempre marca la diferencia. Para mí sería un honor jugar con él. Álvarez Balanta es una gran promesa del fútbol colombiano y lo está demostrando. Y con Carbonero tenemos una linda amistad y siempre le deseo lo mejor.

El Mundial, muy lejano

“Siempre está la esperanza, pero soy consciente de que hay un grupo armado y que hay un proceso que respetar. Además, los delanteros que están tienen derecho y nivel como para jugar. Yo estoy muy tranquilo y esperando con muchas ansias lo que venga en el futuro”, dice Valencia respecto de la, por ahora, lejana posibilidad de jugar el Mundial de Brasil 2014.

Fuente: La Nación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *