Un empresario de la salud trató de desvincularse de Fariña

Leonardo Fariña no tiene descanso en su celda de Ezeiza. El comprador de su campo, en Mendoza, Roberto Jaime Erusalimsky, afirmó ante la Justicia que el ex esposa de Karina Jelinek le ofreció “negocios desopilantes”.

Hace dos semanas, Erusalimsky apareció en unas escuchas comprometedoras por presunto intento de lavado de dinero. Se encontraba en Suiza, cuando un llamado de Fariña, desde Buenos Aires, le pedía lavar 90 millones de dólares físicos depositados en Portugal. El destino final era Colombia.

Según la explicación de Erusalimsky en el juzgado de Manuel Blanco, efectivamente existió la conversación. “Como surge de la escucha telefónica, me encontraba en Suiza invitado por la firma Audemars Piguet (relojes de lujo) con la intención de adquirir un Grande Complicatión”, dice la presentación a la que tuvo acceso Clarín.

“Se trató de una llamada ocasional en vistas de que, aparentemente, le habría salido una oportunidad de generar dinero”, expuso Eusalimsky. Fariña interesó su concurso en la maniobra de lavado, que refirió como los “90 físicos”. “Es uno de los tantos negocios desopilantes que siempre me proponía”, aclaró Erusalimsky, dueño de Clínica Virreyes, en Capital Federal.

“Reconozco que, descontextuada, la charla no fue feliz”, declaró. Un eufemismo que distrae el detalle conversado sobre la conveniencia de pasar los “90 físicos” por el Principado de Liechtenstein, antes del depósito final en Colombia.

Más allá de la escucha, Fariña está acusado del delito de evasión fiscal y evasión fiscal agravada por la venta del campo que compró para Báez por 4 millones de dólares en el 2010. En esta causa, Erusalimsky fue indagado el 8 de abril, en carácter de partícipe necesario, por su actuación como comprador de las 3.400 hectáreas, a precio de “ganga”. Pagó 1,8 millones de dólares, menos de la mitad del valor inicial.

Toda esta operación quedó en la mira de la AFIP que inició la demanda, contra Fariña, por 28 millones de pesos en concepto de evasión impositiva. ¿Fue Erusalimsky un comprador desprevenido? No en esos términos. Fariña fue su empleado en la empresa Wellmare Trading, una sociedad conformada en un paraíso fiscal y después registrada en la Argentina. Este lunes Jelinek pedirá a Blanco la mitad del producto de la venta del campo de Mendoza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *