‘Los campos de concentración nunca existieron para los alemanes’

Silvio Berlusconi, en unas declaraciones en las que prevenía del peligro de votar a la izquierda, en referencia a las posibilidades del candidato socialdemócrata alemán a las europeas, Martin Schulz, ha resucitado el recuerdo del Holocausto: “No quiero ofenderlo (a Schultz) pero, por Dios, para los alemanes los campos de concentración nunca existieron”, manifestó en una rueda de prensa para presentar al candidato para las europeas de Forza Italia.

El empresario italiano se refería al escándalo surgido en 2003 cuando atacó a Schulz de la siguiente manera: “Él podría hacer el papel de jefe en una película de nazis”. En aquella ocasión Il Cavaliere respondía a los ataques previos del diputado germano que le acusaba de mantener conflictos de intereses con la Justicia.

Para rematar la faena, el político italiano hizo una polémica comparación en la que ha mencionado a Katyn, el pueblo ruso donde casi 22.000 polacos fueron fusilados en un bosque a manos del Ejército Rojo en 1940. Según Il Cavaliere, para los teutones la fosas de Katyn sí existieron, en cambio “las de los campos de concentración, no”. Sobre el candidato del SPD a las europeas recordó que con la polémica de 2003 ya le hizo suficiente publicidad.

La respuesta de los socialdemócratas no se ha hecho esperar, el vicepresidente de la fracción parlamentaria del SPD, Ralf Stegner, pidió que el Partido Popular Europeo (PPE) se pronuncie con determinación por ese “descarrilamiento intolerable contra los ciudadanos alemanes”.

Además, dirigiéndose a la canciller Angela Merkel y al candidato del PPE para presidir la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha advertido: “quien guarda silencio con estas declaraciones con un partido de la familia pone en peligro la estabilidad de los demócratas”.

De momento, el aludido, Schultz, no ha respondido a las palabras del italiano como sí lo hizo en 2003: “Me pregunto si los que son capaces de decir ciertas cosas, lo son también para realizar una función pública”. En aquella polémica, Berlusconi no mostró ningún tipo de arrepentimiento porque aseguraba que previamente el germano le había “ofendido gravemente” atacándole en el terreno personal.

Ya son varias las veces en las que Berlusconi recurre a los campos de concentración para establecer comparaciones.

Silvio Berlusconi, en unas declaraciones en las que prevenía del peligro de votar a la izquierda, en referencia a las posibilidades del candidato socialdemócrata alemán a las europeas, Martin Schulz, ha resucitado el recuerdo del Holocausto: “No quiero ofenderlo (a Schultz) pero, por Dios, para los alemanes los campos de concentración nunca existieron”, manifestó en una rueda de prensa para presentar al candidato para las europeas de Forza Italia.

El empresario italiano se refería al escándalo surgido en 2003 cuando atacó a Schulz de la siguiente manera: “Él podría hacer el papel de jefe en una película de nazis”. En aquella ocasión Il Cavaliere respondía a los ataques previos del diputado germano que le acusaba de mantener conflictos de intereses con la Justicia.

Para rematar la faena, el político italiano hizo una polémica comparación en la que ha mencionado a Katyn, el pueblo ruso donde casi 22.000 polacos fueron fusilados en un bosque a manos del Ejército Rojo en 1940. Según Il Cavaliere, para los teutones la fosas de Katyn sí existieron, en cambio “las de los campos de concentración, no”. Sobre el candidato del SPD a las europeas recordó que con la polémica de 2003 ya le hizo suficiente publicidad.

La respuesta de los socialdemócratas no se ha hecho esperar, el vicepresidente de la fracción parlamentaria del SPD, Ralf Stegner, pidió que el Partido Popular Europeo (PPE) se pronuncie con determinación por ese “descarrilamiento intolerable contra los ciudadanos alemanes”.

Además, dirigiéndose a la canciller Angela Merkel y al candidato del PPE para presidir la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha advertido: “quien guarda silencio con estas declaraciones con un partido de la familia pone en peligro la estabilidad de los demócratas”.

De momento, el aludido, Schultz, no ha respondido a las palabras del italiano como sí lo hizo en 2003: “Me pregunto si los que son capaces de decir ciertas cosas, lo son también para realizar una función pública”. En aquella polémica, Berlusconi no mostró ningún tipo de arrepentimiento porque aseguraba que previamente el germano le había “ofendido gravemente” atacándole en el terreno personal.

Ya son varias las veces en las que Berlusconi recurre a los campos de concentración para establecer comparaciones. En 2009 los comparó con los centros de detención de inmigrantes.

Fuente: El Mundo

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