Por la epopeya: el Chino Maidana enfrenta a Mayweather

Será otro capítulo más en la interminable historia entre el underdog y el número uno, otro duelo más entre el sanguinario noqueador y el esteta intocable. Será una defensa más para Floyd Mayweather, el número uno libra por libra durante los últimos quince años, múltiple campeón del mundo, invicto en cuarenta y cinco peleas, jamás derribado, una empresa que ha construido alrededor de sí mismo. Para Marcos Maidana será una cita con la historia, la posibilidad de inmortalizar su nombre en lo más alto del pugilismo asestando el cimbronazo más grande de la historia, aún más impactante e inesperado que aquel nocaut de Buster Douglas frente a Mike Tyson. El MGM Grand de Las Vegas será el escenario de una noche inolvidable para el boxeo argentino, una velada que además tendrá a Amir Khan y Adrien Broner como protagonistas, en la que se unificarán los cinturones de campeón peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y el del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Cuarenta y cinco lo han intentado, cuarenta y cinco han fracasado. ¿Por qué Maidana podría tener la solución a un enigma indescifrable? Su prodigiosa pegada. Nadie golpea tan fuerte como él, nadie tiene tanto poder en los puños, nadie se asemeja a su capacidad de definir una pelea en un mísero instante como él. La progresión que ha demostrado desde que se entregó en cuerpo y alma a Robert García, uno de los mejores entrenadores del mundo, alimenta la esperanza. Desde aquella derrota sin atenuantes frente a Devon Alexander, el Chino ha dado muestras de una evolución notable en sus aspectos tácticos, asimilando recursos insospechados en un pasado no tan lejano. Adoptó el jab como recurso, el cabeceo y el movimiento de cintura para esquivar golpes, la paciencia para desatar su furia en el momento indicado. También es clave la participación de Alex Ariza, un preparador físico que trabajó con él en la previa de Broner, en la que fuera la mejor versión física de su carrera.

El excéntrico Floyd Mayweather es el Rey Midas del boxeo. Su estilo ha marcado un soliloquio eterno que reina en el libra por libra desde hace quince años. Zab Judah, Oscar de la Hoya, Ricky Hatton, Juan Manuel Márquez, Shane Mosley, Víctor Ortiz, Miguel Cotto, Robert Guerrero y  Canelo Álvarez integran la nómina interminable de aquellos que han sido humillados por el defensivo prestidigitador. Su técnica es un poema, exquisito, maneja las distancias, los tiempos, se torna intocable pese a su defensa con los brazos relajados y la cara descubierta. Como si de un torero se tratara, sus rivales jamás impactan sobre su roja humanidad, o al menos los daños colaterales resultan mínimos.

Maidana afrontará este desafío después de la mejor actuación de su carrera, una paliza táctica, emocional y boxística sobre un Adrien Broner que terminó en el hospital. El Chino confiará siempre en la meritocracia: enfrentará al número uno del Mundo sin ser un bastión del marketing, sin promocionarse con giras interminables, sin rendirse ante los flashes y las cámaras de la televisión, anteponiendo al nacimiento de su hija sobre cualquier pacto publicitario, con su poder de fuego como piedra fundacional, derrotando a todos en el camino hasta ganarse esta chance. A Maidana nadie le regaló nada, todo lo construyó con sus puños.

Mayweather brindó un nuevo recital frente al popular Canelo Álvarez, en una demostración más de que no solo su leyenda será eterna. A los 37 años, apabulló a la última gema de Golden Boy Promotions, el nuevo ídolo del fervoroso público mexicano. Maidana, cuyo objetivo será el de lanzar cien golpes por round para asfixiar a Floyd, acortarle el ring e impedirle que crezca con el reloj como aliado, tendrá una cita con la historia. ¿Reescribirá la historia?

Fuente: Minuto Uno

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