Más de un millón y medio de hogares con déficit habitacional

El déficit habitacional es una variable realmente útil para analizar la foto de la situación social de cualquier distrito. Habla, por cierto, de carencias o precariedades vinculadas al derecho de tener una vivienda digna. En la provincia de Buenos Aires existen 1.565.044 hogares deficitarios. Eso equivale al 33% de todos los hogares del territorio provincial, que son casi 4.800.000.

Por otra parte, de aquel millón y medio de hogares deficitarios en términos habitacionales, unos 787.348 (el 50,3 %, o sea un poquito más de la mitad) directamente revisten la categoría de hogares con “déficit crítico”.

Esta última situación abarca por un lado a familias que habitan viviendas que, por la calidad de los materiales con que han sido construidas, son irrecuperables –casas muy precarias, ranchos, casillas- y deberían ser reemplazadas por nuevas viviendas (171.385 hogares); y por otro lado a familias que viven en lugares que presentan rasgos de precariedad –sin instalaciones sanitarias, falta de terminaciones como pisos o aberturas, etc- pero pueden ser recuperadas por medio de obras de mejoramiento e infraestructura básica (615.963 hogares).

Los datos corresponden a un Informe sobre Déficit Habitacional elaborado por la Dirección de Política Habitacional del Instituto Provincial de la Vivienda, basado en los datos finales del Censo Nacional de Población Hogares y Viviendas realizado por el INDEC en el año 2010. Son, por lo tanto, datos estrictamente oficiales.

El informe habla permanentemente de hogares afectados y no de personas. Para los encargados de estadísticas, hogar es “una persona o grupo de personas que viven bajo el mismo techo y comparten gastos de alimentación; se constituye como una unidad socioeconómica de consumo”.

El partido de La Plata, incluido en la lista de partidos del interior, presenta un déficit crítico en 24.906 hogares de un total de 221.313. Lo que representa un 11%

Una tentación posible es calcular que cada hogar es habitado por 4 personas, lo que llevaría a decir entonces que al menos 6.260.176 bonaerenses habitan en hogares deficitarios desde el punto de vista habitacional. Ese dato, estimativo, no es confirmado por ninguna fuente oficial pero no parece del todo descabellado.

El informe del gobierno provincial que analiza el déficit habitacional distingue entre “déficit cuantitativo” (513.412 hogares) y “déficit cualitativo” (1.051.632). Cada uno tiene, a su vez, su propia situación de “déficit crítico”, vinculada a las realidades mencionadas anteriormente.

Al primero lo componen los hogares que funcionan en viviendas irrecuperables, el estatus más crítico dentro del déficit cuantitativo, y aquellos que tienen viviendas con aceptables condiciones de habitabilidad pero viven en situaciones de “hacinamiento”. Es decir que el lugar donde viven no es el adecuando para alojar a más de un hogar (recordar la definición técnica). En esa última situación están 342.027 hogares.

Al segundo grupo lo integran aquellos hogares con las viviendas de cierta precariedad pero que pueden ser recuperadas, lo que representa la situación más crítica dentro del déficit cualitativo, y las situaciones de hogares con buenas viviendas pero que por su tamaño resultan inadecuadas para albergar a todos los miembros del hogar en cuestión. Lo que genera esto último es el “hacinamiento por cuarto”, un término que se aplica a los casos que presentan una relación superior a dos personas por habitación. Este tipo de viviendas, habitables, necesitan ampliaciones. Se registran en esta categoría 435.669 hogares.

El estudio desmenuza la situación en el Conurbano bonaerense, el área de 24 partidos que rodea a la Capital Federal, y el Interior provincial, zona de estudio conformada por los 110 partidos restantes. Aclaración: la información sobre Lezama, el partido número 135, se encuentra dentro de los datos de Chascomús porque cuando se realizó el Censo 2010 aún no estaban divididos.

Así las cosas, se comprueba que de aquella cifra global de 1.565.044 hogares con déficit habitacional, corresponden al Conurbano 1.086.362 (el 69%) y al interior los restantes 478.682 (31%). De esas cifras, 557.003 hogares del GBA y 230.345 representan situaciones de déficit crítico, en las variantes explicadas anteriormente (cuantitativo y cualitativo).

CONURBANO E INTERIOR

Los números del conurbano, donde viven unas 10 millones de personas, apabullan. De los 24 partidos, el populoso La Matanza encabeza el ranking de estas deficiencias. Tiene 107.617 hogares en situación de déficit crítico sobre una universo de 484.909. Eso es el 22%. Aunque es muchísimo, no representa tanto si se lo compara con otros partidos en términos porcentuales.

Florencio Varela, por ejemplo, tiene el 33,8% de sus hogares en situación de déficit crítico habitacional; José C. Paz un 33,7% y Moreno un 32,2%. En la otra punta de la tabla, Vicente López tiene apenas el 2,8%, San Isidro el 3,9% y Tres de Febrero, el 5,9%.

Del interior provincial, sobresale Tordillo, con el 34,3% de los hogares en situación de déficit crítico; Presidente Perón, con el 32,5%; General Rodríguez, con el 26,1%; San Vicente, con el 24,6%; General Lavalle, con el 23,3%; General Guido, con el 23,2% y Escobar, con el 23,1%. En verdad, algunos de los partidos de esta lista están muy cerca o pegados al cordón del conurbano, por lo que presentan más asimetrías con sus vecinos que con los distritos del resto de la provincia.

El partido de La Plata, incluido en la lista de partidos del interior, presenta un déficit crítico en 24.906 hogares de un total de 221.313. Lo que representa un 11%.

Los números mencionados en este informe oficial muestran cierta paradoja, si se quiere, cruel: una de las provincias con mejores indicadores de desarrollo exhibe enormes necesidades en cuanto al hábitat de sus habitantes.

Fuente: Notibonaerense.

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