Fuertes cruces por la pobreza y la pauta oficial

La estrambótica retórica que suele emplear Jorge Capitanich en sus discursos fue insuficiente para calmar las ansias de la oposición por buscar acorralarlo con preguntas de todo tipo. El jefe de ministros comenzó a las 13:40 su segunda rendición de cuentas ante el Senado con una defensa detallada de la gestión, pero no tardó en cruzarse con representantes de la oposición.

El primer traspié del funcionario fue con la radical Laura Montero, con quien había protagonizado una dura discusión en su visita a la Cámara alta a comienzos de marzo. De hecho, el detonante de la animosidad fueron precisamente las palabras que cruzaron en aquel entonces. La legisladora embistió de entrada, luego de aceptar recién hoy las disculpas expresadas por Capitanich.

Montero rechazó ser “neoliberal”, como el chaqueño la había sindicado, y le enrostró al jefe de ministros “su libro” y lo que dijo que él “pensaba sobre rol del Estado y el rol del mercado” antes de la llegada de kirchnerismo al poder.

Luego avanzó con una serie de preguntas que perseguían el objetivo evidente de incomodar al minsitro: “¿Qué opina usted de la emergencia en seguridad de la provincia (de Buenos Aires)?”, “¿Por qué no fijamos por ley del Congreso la pauta oficial en publicidad?”, “¿Cree que se puede comer con 765 pesos?”, fueron algunas.

El embate –que Capitanich escuchaba impávido– fue frenado por el jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto, quien le recordó a Montero que se había excedido en más del doble de los cinco minutos pautados por senador en la reunión de labor parlamentaria: “Mi reloj funciona, salvo que el suyo sea de arena”, dijo. Pero de inmediato respondió su par radical, Gerardo Morales, quien sostuvo que la mendocina por decisión del bloque contaba con diez minutos. Ella completó entonces sus preguntas: “¿Cómo se va a revertir la situación de la caída del poder adquisitivo del salario? ¿Qué políticas sociales piensan aplicar para atender los problemas estructurales de la Argentina?”.

La réplica de Capitanich fue subiendo de tono. Primero dijo respetar las ideas de Montero, pero le aclaró que al hablar de pobreza “no puede recurrir todo el tiempo a un sofisma, es decir, establecer conclusiones a través de premisas falsas”. Le pidió entonces que sea “seria” con las cifras que manejaba, “ver la película, no sólo la foto” de la situación social.

“Tome cualquier indicador, el más adverso, el más opositor; la recuperación del salario real en la República Argentina es clave e indubitable”, afirmó el funcionario, y agregó: “Todo el tiempo, usted –y muchos– lo que hacen es fustigar, atacar deliberadamente al Gobierno, y esto no significa que el Gobierno no entienda que quedan asignaturas pendientes”.

La “batalla” siguió con Morales y Ernesto Sanz. Ocurrió cuando los representantes de la UCR lo criticaron por no responder los requerimientos de cifras sobre delincuencia, la pobreza y la distribución de publicidad en los medios.

“Usted dijo que la inseguridad tiene que ver con los canales de televisión, yo quiero debatir eso y ahora se achica. No se arrugue”, dijo el titular del partido que fundó Leandro N. Alem. “No se aguanta el debate, el jefe de Gabinete de la Nación”, insistió con vehemencia.

La respuesta fue inmediata. “Usted usa mi presencia acá para posicionarse en la campaña presidencial, y me parece muy bien”, disparó Capitanich. Y afirmó que existe una “notoria influencia psicológica” de los medios en la gente respecto de la inseguridad.

Entonces se sumó luego Morales, quien preguntó si “hay más inseguridad o menos”. El ex gobernador de Chaco se limitó a contestar que “los homicidios dolosos se han mantenido”. “Yo contesto lo que creo que es necesario, no lo que usted quiere, porque esa es la estrategia de manipulación persistente desde el punto de vista opositor”, agregó. La rendición de cuentas de Capitanich finalizó minutos antes de las 20.

Fuente: Infobae.

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