Jóvenes de clase media y alta, con trato preferencial de la Justicia

El defensor penal Juvenil de La PLata, Julián Axat, advirtió este domingo que hay un tratamiento “preferencial” de parte del Poder Judicial hacia los jóvenes menores de 18 años que cometen delitos y pertenecen a familias con poder adquisitivo, consideradas de clase media y alta.

“Los jóvenes de clases medias y altas obtienen un tratamiento preferencial ante la justicia cuando cometen un delito, aun ante aquellos considerados graves, ya que generalmente no quedan detenidos nunca”, advirtió Axat en diálogo con la agencia Télam.

El defensor penal Juvenil, quien realizó una tesis sobre el tema, informó que “el sistema de justicia argentino sólo procesa los delitos de las clases sociales bajas y no se cuantifican aquellos cometidos en los sectores medios y altos”.

Axat, realizó a lo largo de seis años una investigación del sistema penal de la provincia de Buenos Aires ante los delitos cometidos por menores, y en ese marco, advirtió sobre “técnicas de neutralización” a la que acceden los jóvenes de las clases medias y altas para “evadir el proceso judicial correspondiente”.

“Investigo los patrones de conducta de jueces, fiscales, defensores y miembros de la justicia frente a esos jóvenes, y la performance de los jóvenes clases medias y altas junto a sus familias frente a este sistema de justicia”, detalló.

Según aclaró, “lo que hice es un trabajo inverso al que realiza el ministro (Eugenio) Zaffaroni, quien lleva a cabo lo que clásicamente se llama la criminología de los pobres y vulnerables, y demuestra cómo el sistema de justicia selecciona a la gente marginal que no tienen defensa, frente al sistema penal juvenil y lo encarcela durante largo tiempo”.

“Yo en mi estudio, hago una investigación sobre como los hijos de los sectores medios y altos se defienden y logran neutralizar al sistema penal para no quedar atrapados”, agregó.

Al respecto, detalló cuáles son las 20 técnicas o tácticas que más utilizan los jóvenes de clases medias y altas para “neutralizar” al derecho penal.

“Lo más tradicional que se observa es la colocación de abogados de estudios famosos o renombrados, hasta ofrecimiento de dádivas, presión bajo influencia, encuentro con los jueces en reuniones privadas, entre otros”, dijo Axat.

El defensor penal Juvenil, dijo que “en total, describo 20 técnicas que los pobres no pueden llevar a cabo porque no tienen los insumos para hacerla, y sí lo tienen los hijos y familiares de sectores medios y altos de la sociedad”.

Destacó en diálogo con la agencia de noticias Télam que “el estudio demuestra que el delito está distribuido de manera democrática según las capas sociales. Hay jóvenes de clase media y alta que cometen delitos a mano armada y eso los medios no lo visibilizan y obviamente el sistema de justicia lo invisibiliza y rápidamente lo rechaza”.

Resaltó que “el delito más común que cometen los pibes de clase media es los fines de semana con los autos de los padres, muchas veces sin permiso de conducir, a través de accidentes u homicidios culposos; y muchas veces también lesiones graves y homicidios por las peleas fuera de los bailes, o dentro de las escuelas o fuera de ellas en bandas y en grupo”.

“Otro delito muy común es la tenencia de estupefacientes para su comercialización. Esto recibe un tratamiento preferencial y vincula muchas veces al fuero federal; pero la policía interviene, allana los estupefacientes en manos de estos jóvenes, pero son rápidamente eliminados sus expedientes”, agregó.

En lo que hace a las conclusiones de su trabajo, detalló que “tienen que ver con propuestas de reforma legislativa que pongan en escena y transparenten estas técnicas que utilizan estos sectores, y planteo también la necesidad de impulsar políticas que permitan una verdadera democratización de la justicia hacia adentro”.

“La conclusión es que los sistemas de justicia argentino, provinciales, son altamente autoritarios y discriminatorios porque están compuestos también por valores de castas o de clase vinculados al concepto de familia judicial, y rechaza que los propios jóvenes de clase media puedan pasar por ellos, prefieren una justicia distinta para ellos y esto es discriminatorio”, resaltó.

Axat subrayó que “hay que transparentar a los miembros de la justicia, y las prácticas de la justicia respecto a los sectores con los que trabajan, porque parte de la conclusión es que en realidad el delito juvenil está bastante distribuido en las capas sociales, pero lo que se visibiliza es que siempre los jóvenes de clase baja o de determinado color de piel son quienes los cometen, pero eso no es así”.

Fuente: Diario Popular.

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