Cacerolazos en Brasil

El gobierno de MIchel Temer, asumido en mayo pasado en forma interina y confirmado el 31 de agosto, sufrió su primer cacerolazo en los barrios ricos de las principales ciudades del país, a raíz del descontento generado por las nuevas medidas anti-corrupción votadas por la Cámara de Diputados, rechazadas por el Poder Judicial y los fiscales de la Operación Lava Jato, que amenazaron con dejar sus cargos.

Cacerolazos se registraron por algunos minutos en la noche del miércoles, al inicio del popular noticiero Jornal Nacional, de la TV Globo, desde las ventanas de los edificios en algunos barrios de San Pablo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Porto Alegre, según informó la prensa brasileña.

El movimiento había sido convocado por Facebook por grupos que defendieron el juicio político que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, enojados por la decisióndel Congreso Nacional de aprobar un paquete anti-corrupción que incluye el aumento de sanciones a jueces y fiscales en caso de desvíos de sus funciones.

Esta normativa que fue elevada al Senado provocó la reacción de la corte suprema y de los fiscales de la Operación Lava Jato, que en conferencia de prensa amenazaron con renunciar en caso de que el presidente Temer no vete esta medida, también criticada por el mediático juez Sergio Moro, encargado de juzgar la red de corrupción de Petrobras entre políticos y empresarios.

La polémica surgió porque la cámara baja alteró un proyecto presentado por los fiscales de la Operación Lava Jato, que hicieron una demostración de fuerza ya que la iniciativa estaba refrendada por 2,3 millones de firmas recogidas en todas las sedes del Ministerio Público del país.