Investigarán a Scioli por presuntos viajes privados con dinero de campaña

El avión modelo Hawker 4000 podría traerle dolores de cabeza a Daniel Scioli en los próximos días. El fiscal Álvaro Garganta sospecha que durante 2014 y 2015 el entonces gobernador bonaerense utilizó ese avión para viajes proselitistas y particulares al interior del país y al exterior en vez de viajar en la nave del gobierno provincial.

La información fue revelada ayer por el programa La cornisa, que conduce el periodista Luis Majul.

Scioli habría usado el avión de matrícula LV-CNW desde abril de 2014 hasta el final de la campaña presidencial, y la mayoría de los vuelos fueron pilotados por el empresario aeronáutico Gustavo Carmona, titular de Servicios y Emprendimientos Aeronáuticos SA, que conserva los registros de esos vuelos.

Las oficinas de la empresa de Carmona fueron allanadas hace dos semanas por orden de Garganta, quien incorporará los datos revelados por el programa de Majul al expediente donde investiga al ex gobernador por los delitos de peculado y estafa. El fiscal también presentará una nueva denuncia por el presunto robo de 78 expedientes donde constaban los contratos de los vuelos para Scioli, que para él son irregulares.

De acuerdo con la investigación, el entorno de Scioli habría justificado el uso de ese avión -más cómodo y lujoso que el de la división Aeronáutica de la provincia de Buenos Aires, provisto de siete asientos- con el argumento de que el número de asesores que viajaban con él superaba las siete personas.

Según los datos que se conocieron anoche, la oferta para que el ex candidato por el Frente para la Victoria utilizara el avión de manera discrecional habría sido realizada por el empresario italiano y multimillonario Mario Contini, ya fallecido.

El hombre le habría propuesto al entonces funcionario kirchnerista contratar un “fronting” para que se hiciera cargo del avión a través de un contrato de leasing.El entorno de Scioli se lo propuso primero a los responsables de dos empresas de alquiler de aviones, pero éstos se negaron por considerarla una operación poco clara. Finalmente, fue el piloto Carmona quien aceptó.

ACOMPAÑANTES

Casualmente, en el avión de la sospecha habría viajado la ex bailarina de Showmatch Gisella Melisa Berger en varias ocasiones. Berger es la misma mujer con la que se vio a Scioli hace unos días en Cancún, aunque en esta ocasión viajó en otra nave.

Sin embargo, uno de los viajes que sí hicieron juntos en el Hawker 4000 fue a Cuba el 21 de julio del año pasado, en plena campaña y mientras Scioli seguía en pareja con Karina Rabolini.

Según el fiscal Garganta, ese único vuelo fue pagado con fondos públicos y le costó a la provincia 1.740.000 pesos. Pero Scioli habría volado numerosas veces más en esa nave tanto al interior del país como a Uruguay, Brasil, Chile, Paraguay, Cuba, Ecuador y los Estados Unidos.

El objetivo de Scioli en su viaje a Cuba era conseguir una reunión privada con Fidel Castro, aunque no pudo. En su lugar, mantuvo un encuentro informal con su hermano Raúl, a quien invitó a asistir a la Argentina el 10 de diciembre de 2015, fecha en la que Scioli hubiera asumido como presidente si no hubiera perdido contra Mauricio Macri en el ballottage.

Según los registros de los vuelos, en varios de los viajes hubo funcionarios de su gobierno, como Luis Alberto Peluso, ex director de Lotería de la Provincia de Buenos Aires; su acompañante Leonel Lautaro Mauro; Julián Colombo, coordinador general de la Unidad Gobernación, y el asesor de Scioli Oscar Leonardo Campana, entre otros. Según consta en la factura electrónica a nombre de la empresa Servicios y Emprendimientos SA, el viaje fue “pagado por la gobernación”.

Fuente: La Nación