Nueve años de prisión para el abusador de una menor

El Tribunal de Casación provincial confirmó la condena a nueve años de prisión que un juez bahiense le impuso a un exintegrante de las Fuerzas Armadas, hallado culpable de abusar sexualmente de su hija y de la nena de un matrimonio amigo, a quienes había alojado temporariamente en su vivienda.

Los magistrados Víctor Violini y Ricardo Borinsky, integrantes de la Sala III del cuerpo, rechazaron la apelación presentada por los abogados del procesado, a quien no se identifica para preservar a la víctima.
De esa manera, ratificaron la sentencia que en el mes de mayo le impuso el juez del Tribunal en lo Criminal Nº 1, Hugo Adrián De Rosa.

La defensa del imputado sostuvo en su presentación que en la condena se afectó el principio de congruencia, señalando que fue condenado por abuso sexual gravemente ultrajante y que uno de los casos había sido calificado por el fiscal como abuso sexual simple.

“En el caso, el quejoso no esbozó siquiera qué defensa se vio privado de realizar, y ello tampoco surge de la lectura del fallo en crisis, en el cual consta que no hubo variación alguna entre los lineamientos de la acusación, el alegato final y la sentencia. Los hechos siempre fueron los mismos, al igual que los distintos elementos probatorios. Es decir, siempre estuvo en condiciones sustanciales de resistir la imputación”, señala el fallo de Casación.

En la resolución se consigna también que “la defensa tampoco rebate los fundamentos expuestos por el Tribunal de instancia. En rigor, sólo esgrime una opinión contraria, sin adunarle ningún argumento que evidencie la vulneración a la garantía invocada. En definitiva, no explica en qué habría consistido la limitación al derecho de la defensa en juicio a la que alude”.

Al momento de condenar al sospechoso, el juez De Rosa había considerado acreditado que en una fecha no precisada, pero con anterioridad al 3 de abril de 2013, en una casa de Punta Alta, abusó de su hija, quien por entonces tenía cuatro años.

La nena se encontraba enferma y acostada en la cama matrimonial, cuando el hombre aprovechó la ausencia de su pareja para someterla a prácticas sexuales, manifestándole que lo ocurrido era un secreto y no debía contar nada.

También se probó que en febrero de ese mismo año, aunque en un domicilio de Bahía Blanca, había actuado de la misma manera respecto de una menor de 6 años, hija de otro efectivo de la fuerza, a quien el sospechoso había alojado en su inmueble hasta tanto la Armada le asignara un domicilio.

Ese último episodio desencadenó la denuncia, cuando la esposa del condenado observó un mensaje de texto enviado por el padre de la pequeña, quien manifestó haber tomado conocimiento de lo sucedido.

De inmediato interrogó a su hija, quien finalmente le reveló la situación.
La mujer describió que decidió mudarse y que antes de irse la pequeña le dejó una nota a su padre, en la que le decía que se iban porque “ya le conté el secreto a mamá”.

Aclaró que la pequeña carga con la culpa por esa situación revelada y cree que fue el motivo de la separación de sus padres.

Finalmente, a partir de pericias psicológicas, testimonios y las declaraciones de las víctimas en Cámara Gesell, el juez determinó la responsabilidad del acusado y lo sentenció.

Fuente: El Rosaleño