El Gobierno gana oxígeno

La Casa Rosada salió al contraataque y logró postergar el tratamiento de reforma del impuesto a las Ganancias. A cambio de que se sacara de la sesión de hoy el tratamiento de la iniciativa, la mayoritaria bancada del FpV reclamó que se convoque a los gobernadores, a la CGT y a todas las fuerzas con representación parlamentaria en ambas cámaras del Congreso a una mesa de diálogo para discutir modificaciones en el tributo.

Esas negociaciones ya comenzaron y hubo contactos ayer mismo entre funcionarios y Sergio Massa. El plan oficial es ambicioso: quieren avanzar desde cero en un nuevo proyecto, que pueda ser consensuado entre todos los sectores. De ocurrir, se buscaría que sea votado en ambas cámaras ya la semana que viene.

Anoche, el ministro de Trabajo Jorge Triaca y el vicejefe de Gabinete Mario Quintana estaban reunidos con los dirigentes cegetistas Carlos Acuña y Héctor Daer.

En caso de que eso no se logre unificar un solo proyecto nuevo, en el oficialismo hablaban de acompañar uno que presentaría el senador Rodolfo Urtubey (PJ-Salta), que tiene un menor impacto fiscal.

En ese eventual escenario, el proyecto con media sanción y el nuevo serían tratados en el recinto el miércoles  próximo. “Iríamos a matar o morir”, exageraron en un despacho de la Casa Rosada.

Por lo pronto, el ministro del Interior Rogelio Frigerio se reunió ayer a la tarde con los ministros de Economía de 21 provincias y de la Ciudad y logró encolumnarlos a todos contra el proyecto.

“Habiendo conocido el impacto fiscal real del proyecto, los ministros o secretarios de Economía de las provincias acuerdan solicitar al Congreso posponer el tratamiento en el recinto del proyecto hasta tanto se pueda evaluar el efecto sobre las finanzas”, dice el documento firmado por todos los representantes de las provincias.

Frigerio, acompañado de los diputados oficialistas Emilio Monzó, y Luciano Laspina, había estado temprano reunido en el Senado con Pichetto, Urtubey y Omar Perotti.

En esa reunión, el oficialismo insistió con que el proyecto era un “desastre” y que el Senado debía asumir la “responsabilidad de ponerle la cascabel al gato”. Ahí el FpV reclamó al Gobierno convocar a una mesa de diálogo entre todas las partes. Pichetto, además, habló ayer por teléfono con Macri.

En simultáneo a ese encuentro, en el primer piso del Senado seis gobernadores (el cordobés Juan Schiaretti, el rionegrino Alberto Wereltinek, el neuquino Omar Gutiérrez, la fueguina Rosana Bertone, el jujeño Gerardo Morales y el salteño Rodolfo Urtubey) se pronunciaban en contra del proyecto de Ganancias por el elevado costo fiscal que implica para las arcas provinciales.

El único gobernador que fue al Senado a pedir que la ley salga fue el chubutense Mario das Neves. En el debate en comisión, el senador José Mayans (FpV-Formosa) se quejó: “El Ejecutivo es el que no hizo lo que corresponde porque debiera haber trabajado con el Parlamento antes de enviar el proyecto”.

Fuente: Clarín